29 nov 2013 , 01:27

El bitcoin, una moneda "inhackeable"

El bitcoin es una moneda digital descentralizada cuyo precio ha llegado a $1.050 por unidad.

   

"Yo creo en el individuo, descreo del Estado", decía hace ya medio siglo el escritor y mitólogo argentino Jorge Luis Borges, una frase que hoy puede constituirse en el desarrollo de un sistema monetario independiente de gobiernos y bancos, en el que solo importa el individuo, o sea usted. Así nace el bitcoin

 

 

Imagine poder comprar y manejar su economía sin bancos como intermediarios y, aún mejor, utilizar una moneda aceptada en cualquier parte del mundo, no más dólar, yen, euro o pesos. Este efecto babel es considerado como el futuro de la economía global y aunque es casi invisible en Ecuador, ya tiene acogida en países como China, Reino Unido, Estados Unidos, Argentina, Chile y Suecia, para nombrar algunos. 

 

Creada en 2008 por un programador misterioso que se hacía llamar Satoshi Nakamoto, bitcoin utiliza un protocolo descentralizado, apoyado en redes peer-to-peer y un sistema de firmas digitales codificadas para crear una divisa única, cuyo valor frente a otras monedas tradicionales se establece por la misma ley de oferta y demanda de todo sistema de fijación libre de precios. 

 

Al solo existir 21 millones de bitcoins en la red y no estar controladas por un banco emisor como la Reserva Federal de EE.UU., esta moneda está diseñada para no morir o sufrir de inflación. Actualmente existen más de 12 millones en circulación, cada una con un precio que alcanzó en la última semana US$ 1.050. 

 

“Estos crecimientos que tiene son parte del funcionamiento del bitcoin, porque se está abriendo paso en el mundo financiero y empezando a jugar espacios que antes ocupaban las redes bancarias, las tarjetas de crédito, entonces no tiene un crecimiento suave y controlado, sino que crece así por explosiones”, manifestó Diego Gutiérrez Zaldivar, presidente de la fundación bitcoin de Argentina, sobre su acelerado fenómeno de crecimiento. 

 

Sin embargo, así como la moneda crece aumentan los delitos informáticos. En Ecuador, por ejemplo, de junio a octubre del 2013 se registraron cerca de 2 mil fraudes de este tipo, según informó César Robalino, representante de la Asociación de Banco Privados. 

 

Ante esto, Gutiérrez explica que el bitcoin es infalible: “El fraude es algo que el bitcoin mitiga muy bien porque de hecho las transacciones son irreversibles, así que los comercios están mucho más protegidos que con una tarjeta de crédito… y los usuarios por sí, aunque tienen que tomar resguardos y por eso han surgido nuevos sistemas para proteger al usuario final, tienen la seguridad de que sus bitcoins no pueden ser falsificados”. 

Mt.Gox da en tiempo real las caídas y piques del valor de la moneda digital

Moneda “inhackeable” 

Bitcoin es un protocolo de código abierto en el que cualquiera puede ver el programa que se utiliza, el ritmo y generación de estos, además de predecir cuantas monedas hay en todo momento. Es una red totalmente pública. La información está disponible a todos los usuarios, lo que no ocurre con el sistema monetario actual, esa información es clasificada únicamente por los bancos. 

 

“Con un sistema de pago respaldado por oro o por alguien, siempre debes confiar en el emisor, siempre habrá un registro descentralizado y eso lo hace vulnerable y menos flexible que un sistema descentralizado, básicamente para destruir el bitcoin, debes destruir el internet”, manifestó el analista español Félix de la Cova a finales del año pasado, cuando el Bitcoin costaba apenas US$ 10. 

 

El analista ya ha dado varias conferencias sobre la moneda digital, muchas de las cuales se pueden observar hoy en internet. En una de las más recientes asegura que el usuario ya no tiene que confiar más en “ningún intermediario, en ningún banco central que gestione una moneda… Solo confías en tu contrapartida, en la compra-venta, como tienes que hacerlo en todo momento de la vida real”. 

 

Para de La Cova, el bitcoin garantiza los derechos de propiedad del usuario pues no puede ser falsificada: “Es imposible falsificar bitcoins, así como gastarlos dos veces. No pueden ser confiscados, devaluados o cambiados sin tu permiso, tampoco pueden impedirte trasladar tus bitcoins de un punto a otro del mundo”. 

 

Un ecuatoriano en el mercado

"Me enteré de bitcoin por primera vez en 2011 al descubrir la existencia de algo llamado 'Deep Web', entré por curiosidad y de ahí en adelante me fascinó la idea de una moneda descentralizada, no regulada por ningún tipo de banco", cuenta Juan Carlos Cabrera, un joven de 23 años que ve en el bitcoin una puerta hacia el futuro de su economía. 

 

Juan Carlos comenzó a ganar bitcoins a través de un programa con el que se –“minaba” y conseguía la moneda. Minar significa utilizar un ordenador para resolver un problema criptográfico de forma automática. Cuanto más potente sea el ordenador, más rápido se puede crear bitcoins. 

 

Hoy en día, sin embargo, su popularidad se ha disparado a la par que su valor y hay gente que utiliza “clusters” de ordenadores de hasta 150.000 dólares de valor. El resultado son máquinas gigantescas, no solo en tamaño, coste y poder de computación, sino también en consumo energético. 

 

Los clusters de ordenadores de hasta 150.000 dólares que utilizan para minar bitcoins.

 

"Comprar ya no es una buena opción, porque ahora cuestan demasiado como para gastar tu dinero en ellos. Lo que tienes que hacer es trabajar por bitcoins, empezar a ofrecer servicios a cambio. Es una moneda, no tienes una forma fácil de ganártela, es como cualquier moneda solo con mayores ventajas con respecto a otras creadas por los bancos", añade el joven. 

 

La adquisición se reduce entonces a ciertos sitios web como Bitmi o Mt. Gox y al intercambio directo con otro usuario. Aunque para Juan Carlos las ventajas son mayores ya que ahora se puede “invertir en la bolsa de valores de bitcoins, puedes hacer transacciones, almacenarlos de forma segura, venderlos y una de las más grandes ventajas es que puedes pedir que te transfieran a tus cuentas bancarias dinero por ellas”. 

 

Sus oscuros inicios

La moneda digital era utilizada en un principio como medio de intercambio en el mercado negro. Tal es el caso de “Silk Road”, una web oculta en la que se podían adquirir drogas, armas y otros productos ilegales de manera anónima. 

 

En octubre de 2013, las autoridades estadounidenses bloquearon esta red y confiscaron más de 28 millones de dólares en bitcoin obtenidos con las transacciones de compradores. 

 

Otro de los portales nacidos gracias a las bitcoin, "Mercado de Asesinatos", es un portal que pone precio a la cabeza de altos funcionarios en todo el mundo y promete pagar a aquel que demuestre la autoría del asesinato el monto recaudado por donantes anónimos. 

 

Precisamente, Ben Bernanke, el presidente del banco que controla el valor de la primera divisa mundial, el dólar, es el que encabeza la lista de recompensas, con 124 Bitcoins, más de 97.000 dólares al cambio. 

 

"Con el advenimiento de las divisas virtuales se facilitan las transacciones a organizaciones criminales", indicó a mediados de noviembre el Departamento de Seguridad Nacional ante el Senado. 

 

En contraste, el futuro del bitcoin ahora aparece en los rostros de cientos de negocios legales alrededor del mundo, desde una pizza en Domino’s Pizza de Nueva York, hasta una universidad en Chipre. 

 

Viaje al espacio

El valor se dispara y las ofertas también. El propietario de Virgin, Richard Branson, anunció que su compañía aceptará la moneda digital para pagar sus vuelos espaciales comerciales. 

 

A través de una entrada del blog oficial de la división Virgin Galactic, Branson confirmó que una futura astronauta ya compró su billete usando la divisa virtual. 

 

Richard Branson oferta viajes al espacio a cambio de bitcoins

 

Mientras que la Universidad de Nicosia, en Chipre, comenzará a aceptar pagos en bitcoin por parte de sus estudiantes, convirtiéndose así en la primera universidad en el mundo acreditada para esto. 

 

En Chile, una comunidad conocida como La Quebrada de Galt empezó desde noviembre a vender parcelas usando el bitcoin como medio de cambio. En el lugar se cultivan productos ecológicos utilizando únicamente energía limpia. Ahora cualquiera puede convertirse en residente con solo comprar una parcela de tierra. 

 

Aunque quizá uno de los casos más drásticos sea el de Kristoffer Koch, quien en 2009 compró 5.000 Bitcoins por el precio de $ 22, la moneda acababa de ser creada en aquel momento por lo que se olvidó de ellas durante años. 

 

Según relata BBC Mundo, Koch se dio cuenta recién este año que sus bitcoins habían aumentado su valor hasta los $ 850.000, así que decidió vender buena parte de ellas y consiguió una fortuna con la que se compró un apartamento en Oslo. 

 

Recorrieron el mundo con bitcoins

Austin y Beccy Craig son una pareja de recién casados que decidieron viajar por el mundo 100 días, utilizando únicamente bitcoins que en su mayoría fueron donados. 

 

Aunque comenzaron con experimento el 23 de julio del 2013, no comenzaron el viaje hasta octubre, cuando salieron en auto desde Provo hacia Nueva York. Desde allí volaron a Estocolmo, Berlín y Singapur antes de regresar a Provo. 

 

De esta travesía nació el documental titulado “Life on Bitocins” (La vida con Bitcoins). En él se observa la aventura que fue evangelizar a las personas sobre las ventajas de una moneda digital. La mejor forma que tuvieron para convencerlos fue la experiencia que estaban viviendo, una tarea nada sencilla asegura Austin. 

 

Austin y Beccy Craig viajaron por el mundo con donaciones de bitcoins

 

En Nueva York, comieron pizza. En Estocolmo, se quedaron sin cenar la primera noche. En Singapur, Beccy se hizo un tatuaje con henna. En cada destino, afirmó Craig, encontraron al menos un entusiasta del bitcoin dispuesto a ayudarlos.

 

"No sabíamos cuánto nos desgastaría la duración (del experimento)… Cosas totalmente normales y corrientes se convirtieron en desafíos monumentales", dijo el recién casado al Wall Street Journal. 

 

Para Austin y Beccy el bitcoin significó la oportunidad de romper los límites de las costumbres, las barreras idiomáticas e ideológicas, un verdadero reto al monstruo de la economía mundial que maneja cada intercambio de valor. 

 

Y mientras usted lee este reportaje, la moneda del futuro crece a un ritmo inimaginable, difundiéndose por cables de red, servidores, computadoras y celulares, desde Medellín hasta Manila y de Buenos Aires a Casablanca, desnudando al actual colectivo cercado por el indiscutible poder de los gobiernos y la tiranía de las economías disfuncionales. 

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